

Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn en Monte Sinaí han descubierto que la exposición prenatal al acetaminofén puede aumentar el riesgo de desórdenes del desarrollo neurológico, incluido el trastorno del espectro autista y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los niños.
El estudio, publicado en BMC Environmental Health, es el primero en aplicar la rigurosa metodología Navigation Guide (Guía de Navegación) para evaluar sistemáticamente el rigor y la calidad de la literatura científica.
El acetaminofén (que a menudo se vende bajo la marca Tylenol® y se conoce como paracetamol fuera de los Estados Unidos y Canadá) es el medicamento de venta libre para el dolor y la fiebre de uso más común durante el embarazo, y lo utilizan más de la mitad de las mujeres embarazadas en todo el mundo.
Hasta ahora, el acetaminofén se ha considerado la opción más segura para controlar el dolor de cabeza, la fiebre y otros dolores. El análisis de 46 estudios realizado por el equipo dirigido por el Hospital Monte Sinaí, que incorpora datos de más de 100.000 participantes en varios países, desafía esta percepción y subraya la necesidad de precaución y de realizar más estudios.
La metodología de revisión sistemática de la Navigation Guide es un marco de referencia riguroso y transparente para sintetizar datos de salud ambiental.
Este enfoque permite a los investigadores evaluar y calificar el riesgo de sesgo de cada estudio, como la presentación del informe selectivo de los resultados o los datos incompletos, así como la solidez de la evidencia y la calidad de los estudios de forma individual y colectiva.
«Nuestros hallazgos muestran que es más probable que los estudios de mayor calidad muestren un vínculo entre la exposición prenatal al acetaminofén y un mayor riesgo de autismo y TDAH», dijo Diddier Prada, MD, PhD, Profesor Asistente de Ciencias y Políticas de Salud Poblacional, Medicina Ambiental y Ciencia del Clima, en la Escuela de Medicina Icahn en Monte Sinaí.
“Dado el uso generalizado de este medicamento, incluso un pequeño aumento del riesgo podría tener importantes implicaciones para la salud pública”.
El artículo científico también explora los mecanismos biológicos que podrían explicar la asociación entre el consumo de acetaminofén y estos trastornos. Se sabe que el acetaminofén atraviesa la barrera placentaria y puede desencadenar estrés oxidativo, alterar las hormonas y causar cambios epigenéticos que interfieren en el desarrollo del cerebro fetal.
Si bien el estudio no muestra que el acetaminofén cause directamente trastornos del desarrollo neurológico, los hallazgos del equipo de investigación fortalecen la evidencia de una conexión y plantean inquietudes sobre las prácticas clínicas actuales.
Los investigadores recomiendan un uso cauteloso y por tiempo limitado de acetaminofén durante el embarazo bajo supervisión médica; directrices clínicas actualizadas para equilibrar mejor los beneficios y los riesgos; y más investigaciones para confirmar estos hallazgos e identificar alternativas más seguras para controlar el dolor y la fiebre en las mujeres embarazadas.
“Las mujeres embarazadas no deben dejar de tomar la medicación sin consultar antes con su médico”, enfatizó el doctor Prada.
El dolor o la fiebre sin tratar también pueden perjudicar al bebé. Nuestro estudio destaca la importancia de discutir con los profesionales de la salud encargados de su atención sobre el enfoque más seguro, y considerar opciones no farmacológicas siempre que sea posible.
Dado que los diagnósticos de autismo y TDAH están aumentando en todo el mundo, estos hallazgos tienen implicaciones significativas para las políticas de salud pública, las directrices clínicas y la educación de los pacientes.
El estudio también destaca la urgente necesidad de innovación farmacéutica para ofrecer alternativas más seguras a las mujeres embarazadas.
El estudio se realizó en colaboración con la Universidad de California en Los Ángeles, la Universidad de Massachusetts Lowell, y la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard.
Fuente: un artículo del Hospital Mount Sinai publicado en el portal neurosciencenews.com
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