

Una malformación arteriovenosa (MAV) es una maraña de arterias y venas en el cerebro que interrumpe el flujo sanguíneo normal. Esta condición suele estar presente al nacer. En casos poco frecuentes, las MAV se asocian con afecciones hereditarias.
Aunque son más comunes en el cerebro, las malformaciones arteriovenosas también pueden aparecer en otras partes del cuerpo.
En las malformaciones arteriovenosas cerebrales, la sangre circula directamente desde las arterias a las venas en lugar de pasar primero a través de los capilares. Esto puede causar diversos problemas en el cerebro, como accidente cerebrovascular, desequilibrio hídrico, hidrocefalia o insuficiencia cardíaca.
¿Cuáles son los síntomas de las malformaciones arteriovenosas cerebrales?
Las malformaciones arteriovenosas cerebrales (MAV) a veces no causan síntomas y solo se detectan durante estudios de imagen realizados por otras razones. Sin embargo, lo más común es que las MAV puedan causar hemorragias en el cerebro, convulsiones y otros problemas neurológicos.
Los síntomas pueden incluir:
¿Qué causa las malformaciones arteriovenosas cerebrales?
Se desconoce la causa de las malformaciones arteriovenosas. En la mayoría de los casos, los niños nacen con ellas. En raras ocasiones, las MAV se asocian con afecciones hereditarias.
¿Cómo se diagnostican las malformaciones arteriovenosas cerebrales?
El primer paso para diagnosticar malformaciones arteriovenosas cerebrales suele ser una prueba neurológica para evaluar la función cerebral del niño. También se pueden recomendar pruebas genéticas si su médico sospecha de un trastorno hereditario.
Para ayudarle a elegir el mejor tratamiento, su médico también puede solicitar una o más de las siguientes pruebas de diagnóstico por imágenes:
La angiografía cerebral a menudo puede proporcionar información adicional sobre una MAV con imágenes muy detalladas de las arterias y venas.
¿Cómo se tratan las malformaciones arteriovenosas cerebrales?
La elección del tratamiento para las malformaciones arteriovenosas cerebrales es de carácter individual y depende de la complejidad de la MAV, de lo fácil que sea alcanzarla quirúrgicamente y de si su extirpación correría el riesgo de interferir con funciones cerebrales vitales.
En la mayoría de los casos, las MAV se eliminan mediante cirugía si esta opción es segura y posible para el paciente.
Embolización endovascular
Si la MAV es compleja, especialmente si está irrigada por vasos sanguíneos profundos y de difícil acceso, el médico puede recomendar la embolización endovascular como un paso separado antes de la cirugía.
La embolización endovascular es una técnica mínimamente invasiva que cierra la mayor cantidad de flujo sanguíneo a la MAV. Esto facilita y hace más segura la cirugía. La embolización se realiza bajo anestesia general por un neurointervencionista con la ayuda de anestesiólogos, enfermeras y tecnólogos especializados, utilizando guía radiográfica.
Durante el procedimiento, el neurointervencionista inserta un catéter (un tubo delgado y flexible) en una arteria de la ingle a través de una pequeña incisión y lo guía hasta la malformación arteriovenosa. El catéter inyecta un pegamento médico especialmente diseñado, rellenando la mayor parte posible del área alrededor de la MAV. En la mayoría de los casos, el paciente se someterá primero a una embolización, pasará la noche en la UCI y será operado a la mañana siguiente.
Radiocirugía estereotáctica
La radiocirugía estereotáctica se utiliza a menudo cuando la cirugía tradicional resulta demasiado arriesgada debido a la dificultad para acceder a la malformación arteriovenosa cerebral o a su ubicación en una zona cerebral que controla funciones vitales como el lenguaje. Este procedimiento no implica incisiones. En su lugar, el neurocirujano dirige un haz de radiación de alta energía, enfocado directamente a la MAV. Esta radiación provoca la degeneración y el cierre de los vasos sanguíneos anormales después del tratamiento.
Otros tipos de tratamiento
Además de la cirugía, algunos pacientes también pueden necesitar tratamiento para cualquier síntoma neurológico que pudo haber causado la MAV. Los tratamientos pueden incluir fisioterapia, terapia ocupacional o logopedia.
Cómo cuidamos las malformaciones arteriovenosas cerebrales
Los expertos de Gamma Knife Center Ecuador (GKCE) tratan las malformaciones arteriovenosas cerebrales y otras afecciones cerebrovasculares.
Las MAV son un grupo de lesiones bastante heterogéneas, que representan un desafío para el neurocirujano. La variabilidad de su tamaño, topografía y angioarquitectura, así como las diferentes posibilidades de presentación clínica, hacen que los planteos terapéuticos sean variados.
No hay consenso a nivel internacional incluso de cómo tratar malformaciones de características similares. Influye también en esto las diferentes opciones terapéuticas que hoy se ofrecen y la experiencia que se tiene en el tratamiento de las mismas.
No obstante, los avances en el diagnóstico y en el tratamiento que se han verificado en los últimos años, le permite al paciente dialogar con el especialista a cargo, sobre las opciones idóneas a considerar de cara a su caso.
En GKCE podemos brindar el mejor plan de atención para cada paciente, utilizando las bondades de un procedimiento seguro, ambulatorio y no invasivo, que limita la exposición a la radiación del tejido sano adyacente a la MAV a tratar.
Fuente: un artículo publicado en el portal www.childrenshospital.org
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Para ello, nos hemos enfocado en un sostenido proceso de innovación en sistemas y procedimientos internos que, junto a una óptima capacitación, garantiza que tanto el servicio como los resultados, cumplan con todas las normas de excelencia y calidad que demanda la comunidad médica.
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