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Cómo se prepara nuestro cerebro para el fin de año

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La llegada de las fiestas de fin de año suele despertar sentimientos encontrados. Hay quienes se emocionan ante la posibilidad de reencontrarse con personas con las que no se compartió mucho; hay quienes se interesan por las fiestas, los brindis y los intercambios de regalos; y hay también quienes se sienten presionados por la idea del cierre de un ciclo y todo lo que eso significa.

Cada fin de año se convierte en un momento en el que volveremos a nuestras viejas costumbres de celebraciones y encuentro con la gente. Incluso para quienes no celebrarán el Año Nuevo en una fiesta, el 2026 puede significar esperanza de tiempos mejores, un sentimiento clave para la mente humana. «El paso de un año a otro provoca muchas reflexiones que no ocurren a diario, y que pueden ser beneficiosas o no», explica Yuri Busin, especialista en neurociencia del comportamiento y profesor de la Universidad Presbiteriana Mackenzie de São Paulo, Brasil. El experto analiza cómo este «cambio» en el calendario tiene efectos psicológicos, y nos presenta algunas claves para cerrar el ciclo sin «quemar» las neuronas y disfrutar de verdad.

¿Qué es el síndrome de fin de año?

Una de las reflexiones que dispara la fecha es: ¿qué ocurre, entonces, con la mente si este «balance» sobre lo que ha pasado acaba siendo más negativo que positivo?

«Tenemos problemas y cuando acaba el año, y no se solucionan, entramos en una fase de autoculpabilización que puede llevar incluso a la melancolía», afirma Saulo Velasco, psicólogo y profesor de School of Life, y especialista en métodos de enseñanza de habilidades cognitivas complejas como la resolución de problemas.

Velasco relata que estos sentimientos se conocen como síndrome de fin de año, es decir, un estado en el que la tristeza, la insatisfacción y la presión por sentirse feliz aumentan. «Por ello, son frecuentes los episodios de ansiedad y depresión, con muchos miedos y posibles decepciones», comenta el especialista.

¿Qué significa el cambio de año para la mente?

Algunas personas ven el final del año con preocupación y añoranza por los objetivos no alcanzados, y el 31 de diciembre es la materialización de esta ansiedad en relación con los resultados pasados y lo que cabe esperar del futuro.

Para Saulo Velasco, la forma en que entendemos el tiempo está ligada a porqué el fin de año impacta tanto en el aspecto psicológico.  «Pensamos mucho en los ciclos. Es una forma de funcionar de nuestro cerebro que tiene una influencia cultural. El cambio de año se ve como el final de uno de esos ciclos, el cierre de un conjunto de oportunidades«, anota Velasco.

«Es interesante pensar que, aunque realmente no se produzcan cambios biológicos o sociales de importancia, la ocasión es un gran hito que provoca reflexiones sobre lo que pasó, lo que dejó de pasar, las promesas cumplidas o no, las pérdidas y las ganancias», profundiza Velasco. «Nuestro cerebro hace un gran balance de lo vivido en los últimos 365 días, lo que nos puede producir felicidad o tristeza en función de lo sucedido».

¿Las promesas de fin de año ayudan o entorpecen?

Los expertos advierten que las promesas y metas trazadas con el cambio de año, muy habituales en estas fechas, pueden potenciar las malas sensaciones del fin de ciclo. «Esto se debe a que las personas se sienten decepcionadas consigo mismas por no haber alcanzado los objetivos que se proponen, insatisfechas con su propio rendimiento», sostiene Velasco.

Otro factor que contribuye a esta autocarga, según Velasco, es la configuración contemporánea del trabajo, en la que hay mucha presión por la productividad. Para el especialista, la persona no puede desentenderse de la presión de exigencias «que no están bajo su control». «Por ejemplo, aunque no se puede predecir la cantidad y dificultad de las tareas que pide un jefe, emerge una preocupación de antemano por ello, aunque incluso no exista forma de resolverlo en el momento», destaca.

El consejo para disminuir la autoculpabilidad, comenta Velasco, es entender que muchas cosas no dependen solo del individuo. Busin, por su parte, señala que las expectativas poco realistas también son parte del problema a la hora de fomentar el síndrome de fin de curso. «Empezar el año pensando que serás capaz de hacerlo todo diferente, o mejor, tampoco es la solución porque la gente suele fijarse metas inalcanzables y se decepciona cuando no las cumple».

Por ello, los expertos recomiendan que para que el fin de año no provoque esta decepción, es necesario hacer ajustes de expectativas a la realidad y tener la claridad de que no todo está bajo control.

Algunos consejos para evitar la presión de fin de año

Para Busin, trazar objetivos más pequeños con el fin de alcanzar metas mayores puede ser de gran ayuda. «Intenta trazarte objetivos que realmente puedas cumplir y realiza un seguimiento de los progresos. Por ejemplo, no digas que quieres perder 30 kilos el año que viene, sino que quieres ser más activo, reducir el consumo de dulces, tener hábitos más saludables», sugiere el psicólogo.

Otras formas, según Busin, de cuidar la salud mental durante las fiestas son:

  • Evitar comparar los resultados con los de otras personas. A menudo nos detenemos en los procesos de los demás y nos menospreciamos a nosotros mismos. Busca, en cambio, usar el ejemplo como inspiración.
  • Reflexionar sobre los logros y mostrar gratitud. No te centres en lo que no has conseguido, sino en los retos que has superado.
  • Sé comprensivo con tus límites y, si no estás contento con el ahora, reflexiona sobre lo que puedes cambiar. Debemos cuidarnos de los pensamientos crueles hacia nosotros mismos. Ten en cuenta que no puedes cambiar el pasado, pero sí el futuro. Un pequeño cambio de comportamiento ya puede suponer mejoras para el año que viene.

En resumen, dado que los especialistas manifiestan que nuestra mente entiende el cambio de año como un nuevo ciclo, también es posible adoptar nuevos sentimientos que aporten bienestar. El cambio es una cuestión de actitud y empieza por uno mismo.

Fuente: un artículo publicado en el portal www.nationalgeographicla.com

 

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