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Tumor cerebral: síntomas, secuelas y tratamientos

un tumor cerebral

Las secuelas producidas por un tumor cerebral pueden afectar distintas áreas del funcionamiento físico, cognitivo y emocional, dependiendo de su ubicación, tamaño y velocidad de crecimiento. Estas lesiones pueden ser benignas (de crecimiento lento y no invasivas) o malignas (cancerígenas y con tendencia a invadir otros tejidos).

Los síntomas asociados, como dolores de cabeza, convulsiones, problemas de equilibrio, pérdida de memoria o dificultad en el habla, varían según la región cerebral afectada, lo que hace imprescindible un diagnóstico temprano y preciso.

El tratamiento de un tumor cerebral requiere un enfoque integral, liderado por un equipo transdisciplinar que combine diferentes especialidades, como neurocirugía, oncología, radioterapia y rehabilitación neurológica. Este abordaje permite no solo tratar el tumor, sino también mitigar las secuelas asociadas y optimizar la calidad de vida del paciente.

¿Qué es un tumor cerebral?

Un tumor cerebral es una masa anormal de células que crece en el tejido del cerebro o en estructuras cercanas, como las meninges o los nervios craneales. Estos tumores pueden clasificarse como benignos o malignos, dependiendo de su comportamiento y agresividad.

Los tumores benignos, como los meningiomas o los adenomas hipofisarios, suelen tener un crecimiento lento y no invaden otros tejidos, aunque pueden causar problemas si comprimen áreas cerebrales críticas. Por otro lado, los tumores malignos, como los glioblastomas, tienen un crecimiento rápido y pueden extenderse al tejido cerebral circundante, representando un mayor riesgo para la salud del paciente.

Los tumores cerebrales también se dividen en primarios y secundarios. Los tumores primarios se originan directamente en el cerebro o en las estructuras adyacentes, mientras que los secundarios, o metastásicos, provienen de otros órganos afectados por cáncer, como los pulmones o la mama, y migran al cerebro. Los síntomas de un tumor cerebral varían ampliamente según su tamaño, ubicación y tipo e incluyen dolores de cabeza persistentes, convulsiones, pérdida de equilibrio, cambios en la visión, alteraciones cognitivas y dificultad para hablar. Debido a la complejidad de esta afección, su diagnóstico y tratamiento requieren un enfoque especializado para garantizar la mejor atención posible.

¿Qué puede provocar un tumor cerebral?

El desarrollo de un tumor cerebral puede ser causado por una combinación de factores genéticos, ambientales y biológicos que alteran el comportamiento normal de las células del cerebro. En muchos casos, se desconoce la causa exacta, pero ciertos factores aumentan el riesgo. Por ejemplo, las mutaciones genéticas o anomalías en el ADN de las células cerebrales pueden desencadenar un crecimiento celular incontrolado, dando lugar a la formación de un tumor. Estas mutaciones pueden ser hereditarias o adquiridas durante la vida debido a la exposición a agentes carcinógenos.

Otro factor de riesgo significativo son las radiaciones ionizantes, como las que se reciben en tratamientos médicos o exposiciones prolongadas a radiaciones ambientales. Además, condiciones médicas preexistentes, como trastornos genéticos específicos (por ejemplo, la neurofibromatosis o el síndrome de Li-Fraumeni), pueden predisponer a la formación de tumores cerebrales. También se ha sugerido que ciertas infecciones virales y la exposición a productos químicos en el entorno laboral podrían desempeñar un papel en algunos casos. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes, no se identifica una causa única, lo que subraya la importancia de un seguimiento médico regular y de estar alerta a los síntomas para detectar un posible tumor de forma temprana.

¿Cuáles son los síntomas de un tumor cerebral?

Los síntomas de un tumor cerebral son diferentes para cada persona. Estos pueden ser: pérdida de memoria, convulsiones o cambios en la personalidad, problemas en el habla, entre otros. Muchas veces los tumores se descubren de forma accidental cuando se lleva a cabo una exploración por un motivo diferente. También es posible que el tumor no interfiera con las funciones normales del organismo y sus síntomas sean tan leves como un simple dolor de cabeza, que la persona no se entere hasta que reciba atención médica y se le realice una exploración.

¿Qué secuelas deja un tumor cerebral tras haberlo sufrido?

La presencia de tumores cerebrales genera secuelas que varían en función de la ubicación del tumor. El daño cerebral producido suele derivar en lesiones focalizadas en una zona concreta o en lesiones difusas afectando a diversas áreas cerebrales.

Por este motivo las secuelas varían en función de dicha localización, extensión y gravedad del tumor. Su tratamiento dependerá de las áreas que se ven afectadas en la persona y se clasifican en:

  • Motoras
  • Cognitivas
  • Del lenguaje
  • Funcionales
  • Conductuales

Aunque hay tumores cerebrales benignos y malignos, no siempre es fácil clasificar un tumor, ya que su característica patológica contribuye al resultado.

Los tumores, al afectar a diferentes áreas del cerebro dependiendo de donde esté ubicado, pueden producir diversas secuelas en las personas entre las que se incluyen: pérdida de movilidad en miembros superiores o inferiores, problemas neuropsicológicos, problemas de lenguaje o deglución, problemas conductuales, etcétera.

Suelen presentarse varias de estas secuelas a la vez, motivo por el cual su tratamiento suele ser derivado a un equipo multidisciplinar formado por fisioterapeutas, logopedas, neuropsicólogos y terapeutas ocupacionales.

¿Qué tipos de tumor cerebral existen?

Un tumor cerebral es una acumulación anormal de células que crecen de forma descontrolada en el cerebro, interrumpiendo su funcionamiento normal. Según su origen, como ya habíamos anotado, estos tumores se dividen en dos categorías principales: primarios y metastásicos, cada uno con características y tratamientos específicos.

Tumores cerebrales primarios. Se originan directamente en el cerebro o en tejidos cercanos, como las meninges o los nervios craneales. Estos tumores pueden ser benignos, como los meningiomas, que suelen tener un crecimiento lento y no invaden otras áreas, o malignos, como los glioblastomas, que son altamente agresivos y tienden a extenderse al tejido cerebral circundante.

Tumores cerebrales metastásicos. También conocidos como secundarios, se desarrollan cuando un cáncer en otra parte del cuerpo, como los pulmones, el hígado o el pecho, se disemina al cerebro. Estos tumores son más comunes que los primarios y suelen aparecer en etapas avanzadas de la enfermedad oncológica.

Cada tipo de tumor presenta desafíos únicos en su diagnóstico y tratamiento, ya que afectan diferentes áreas y funciones cerebrales dependiendo de su ubicación y agresividad.

¿Cómo se diagnostica un tumor cerebral?

El diagnóstico de un tumor cerebral comienza con la evaluación de los síntomas clínicos del paciente, como dolores de cabeza persistentes, convulsiones, pérdida de equilibrio o cambios en el habla y la visión. Estos síntomas alertan al médico para realizar una exploración neurológica completa, donde se evalúan funciones motoras, sensoriales, reflejos y cognición. Este examen ayuda a identificar áreas específicas del cerebro que podrían estar afectadas.

Una vez sospechado el tumor cerebral, se emplean técnicas avanzadas de imagen para confirmar su presencia y determinar su ubicación, tamaño y características. Las pruebas más comunes incluyen la resonancia magnética (IRM), que proporciona imágenes detalladas del cerebro y permite identificar lesiones, y la tomografía computarizada (TC), que puede revelar masas o anomalías en las estructuras cerebrales. En algunos casos, se realizan pruebas complementarias como la espectroscopia por resonancia magnética, que analiza los compuestos químicos en el tejido cerebral o una angiografía cerebral, que evalúa el flujo sanguíneo en torno al tumor.

Además, se puede realizar una biopsia cerebral, en la que se extrae una pequeña muestra del tejido para analizarlo bajo el microscopio. Esto permite determinar si el tumor es benigno o maligno, así como su tipo exacto, lo que resulta crucial para planificar el tratamiento adecuado. Este proceso diagnóstico minucioso garantiza una comprensión completa del tumor y establece la base para un tratamiento eficaz y personalizado.

Radiocirugía cerebral con la técnica Gamma Knife®

El bisturí de rayos gamma es una alternativa a la cirugía cerebral tradicional (craneotomía), que dirige pequeños rayos de radiación para destruir el tejido enfermo sin dañar el tejido sano adyacente. En realidad, no se utiliza ningún bisturí ni se necesita hacer ninguna incisión.

La radiocirugía con la técnica sueca Gamma Knife® alcanza un 90% de éxito en la eliminación o reducción de tumores cerebrales o en la detención de su crecimiento. Además, no causa dolor ni requiere anestesia. El tratamiento por lo general se realiza en una sola una sesión, y los pacientes pueden volver a sus actividades normales de inmediato.

Gamma Knife Icon® es el estándar de oro de la radiocirugía estereotáctica cerebral y sirve para tratar eficazmente:

  • Cáncer cerebral
  • Tumores cerebrales metastásicos
  • Tumores cerebrales benignos
  • Anomalías cerebrales, como la malformación arteriovenosa (MAV)
  • Dolor facial (neuralgia del trigémino)

El costo de la radiocirugía con la técnica Gamma Knife® suele ser la mitad de la cirugía tradicional. Esto se debe en parte a que la cirugía con bisturí de rayos gamma es un procedimiento ambulatorio sin riesgo de sangrado o infección.

Los neurocirujanos de todo el mundo prefieren la técnica de radiocirugía con bisturí de rayos gamma, ya sea en lugar de la neurocirugía y la radioterapia tradicionales o en adición a ellas.

Gamma Knife Center Ecuador (GKCE) es uno de los centros más activos de Sudamérica y cuenta con uno de los equipos de especialistas médicos más experimentados para la aplicación de este tratamiento de vanguardia.

Desde 2011, GKCE ha atendido exitosamente a cientos de pacientes utilizando la innovadora terapia del bisturí de rayos gamma. En la actualidad cuenta con el equipo Gamma Knife® Icon™, que ofrece la tecnología más precisa y avanzada disponible de esta modalidad neuroquirúrgica.

Cómo la cirugía con bisturí de rayos gamma destruye los tumores cerebrales

La cirugía con el bisturí de rayos gamma es una modalidad de “radiocirugía estereotáctica”. Eso significa que utiliza herramientas de posicionamiento tridimensionales para disparar una dosis de radiación en el punto exacto. La radiación puede matar tumores cerebrales o tratar lesiones que controlan otros trastornos cerebrales.

Para hacer esto, el paciente lleva un marco sobre la cabeza durante el procedimiento. El marco ayuda a los neurocirujanos a localizar la ubicación exacta del tratamiento y mantener quieta la cabeza del paciente mientras se administra la radiación.

Un equipo de neurocirujanos, oncólogos radioterapeutas y físicos médicos utiliza una computadora para planificar cuidadosamente la cantidad de radiación necesaria para el tamaño y la forma del tumor. Luego, el equipo Icon™ dirige 192 diminutos rayos de radiación al punto. Cada rayo es demasiado débil para dañar el tejido por sí solo, pero todos los rayos se unen en un punto objetivo, donde la radiación se combina para dañar el tejido enfermo. El tejido sano fuera del punto no resulta lesionado.

Debido a la gran precisión del Gamma Knife® Icon™, los pacientes pueden recibir una dosis completa de radiación durante una sola sesión. No es necesario realizar múltiples tratamientos, como ocurre con otros tipos de radiocirugía.

El tratamiento con Gamma Knife® Icon™ toma solo unas pocas horas, pero los resultados se ven a lo largo de varias semanas o meses.

Afecciones tratadas con el bisturí de rayos gamma

Cáncer cerebral, incluyendo:

  • Astrocitoma
  • Tumores de la base del cráneo
  • Tumores cerebrales metastásicos

Tumores cerebrales benignos, que incluyen a:

  • Neuromas acústicos
  • Meningiomas
  • Tumores de la hipófisis

Anormalidades cerebrales, entre ellas:

  • Malformación arteriovenosa (MAV)

Trastornos neurológicos, tales como:

  • Neuralgia del trigémino
  • Discinesia
  • Temblor esencial
  • Enfermedad de Parkinson

¿Quién es un buen candidato para la cirugía con bisturí de rayos gamma?

Los pacientes se someten a radiocirugía con bisturí de rayos gamma para tratar afecciones identificadas y diagnosticadas como:

  • Cáncer cerebral
  • Tumores cerebrales metastásicos
  • Tumores cerebrales benignos
  • Anomalías cerebrales, como la malformación arteriovenosa (MAV)
  • Trastornos neurológicos, como la neuralgia del trigémino

A menudo, los especialistas en oncología recomiendan la radiocirugía estereotáctica con Gamma Knife Icon® a los pacientes cuando:

  • Los tumores cerebrales son demasiado difíciles de alcanzar con la cirugía cerebral tradicional
  • Los tumores cerebrales están ubicados peligrosamente cerca de estructuras críticas, como el tronco encefálico o el nervio óptico
  • Los pacientes no están lo suficientemente sanos para someterse a una cirugía cerebral tradicional
  • Si el paciente se ha sometido a una cirugía cerebral tradicional que no ha funcionado al 100%
  • Cuando existen tumores cerebrales metastásicos que ya están recibiendo tratamiento de quimioterapia o radioterapia para su cáncer primario
  • En los casos en los cuales el paciente presenta tumores cerebrales metastásicos que han regresado después de una radiación previa

Incluso para los pacientes que pueden someterse a una cirugía cerebral tradicional, la radiocirugía con Gamma Knife® Icon™ tiene muchas ventajas, ya sea en lugar de otros tratamientos o además de ellos.

Efectos secundarios del bisturí de rayos gamma

Los efectos secundarios del Gamma Knife® son pocos, pero pueden incluir:

  • Fatiga
  • Hinchazón en el cerebro. Dependiendo del sitio, la hinchazón puede provocar síntomas como dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Los medicamentos recetados pueden ayudar a aliviarlo.
  • Cuero cabelludo irritado. En el sitio en donde se fijaron el marco a la cabeza y los pines.
  • Pérdida de cabello. Este efecto secundario es raro y temporal.

Los efectos secundarios varían según el tipo y la ubicación del tumor o el trastorno cerebral. Los pacientes deben consultar a su médico sobre las formas de prevenirlos.

Los neurocirujanos y los pacientes suelen preferir la radiocirugía con bisturí gamma porque:

  • Es un procedimiento ambulatorio que dura menos de un día
  • Es indoloro
  • No requiere incisiones, por lo que no requiere anestesia general ni riesgo de sangrado o infección
  • Puede tratar incluso los tumores y anomalías cerebrales más difíciles y de difícil acceso que la cirugía cerebral tradicional no puede tratar
  • Los efectos secundarios, como dolores de cabeza y náuseas, son raros y generalmente temporales
  • Los pacientes pueden volver a sus actividades normales al día siguiente

Fuentes: gammaknife.com.ec   neuronrehab.es

 

Con presencia en nuestro país desde 2011, Gamma Knife Center Ecuador (GKCE) es el líder absoluto en el campo de la radiocirugía cerebral.

Sus insuperables servicios —especializados en la aplicación de esta innovadora técnica sueca— están encaminados a tratar patologías que tradicionalmente requerían cirugía convencional. El centro se especializa también en la eficaz detección de dolencias intracraneales, consideradas como las más difíciles de diagnosticar en el campo de la neurocirugía.

La radiocirugía estereotáctica que ofrece GKCE está dirigida a combatir lesiones y trastornos funcionales del cerebro. El procedimiento de tipo ambulatorio, en lugar de acceder a este órgano mediante una incisión quirúrgica, utiliza el bisturí de rayos gamma para tratar anormalidades, tumores u otros desórdenes vasculares, para lo cual administra con precisión submilimétrica una dosis alta de radiación concentrada en un objetivo localizado, y en una sola sesión, sin lesionar el tejido adyacente.

Gamma Knife Icon® resulta de enorme utilidad para tratar aquellos tumores cerebrales que debido a su localización resultan inoperables a través de la cirugía abierta, o en aquellas circunstancias en las cuales el paciente no se encuentra en condiciones de tolerar anestesia general.

Venga y conozca de cerca las innumerables ventajas de esta modalidad terapéutica precisa, efectiva y segura que garantiza bienestar y calidad de vida.

Para servirlo mejor, estamos acreditados ante la Red Pública Integral de Salud (IESS, ISSFA, ISSPOL, MSP), y las principales aseguradoras privadas. ¡Consúltenos!